Los seres humanos (o mejor dicho, los ‘sapiens’) sólo una de las más de 6.000 especies de mamíferos que habitan el planeta. Pero, más de lo que es evidente, lo que diferencia a los humanos de estas otras miles de especies animales? ¿Hay otros que realmente nos hacen especiales. o que, por el contrario, nos perjudique (evolutivamente hablando)? El mapa mas completo hasta la fecha del genoma de los mamiferosactualizado con el nombre de ‘Zoonomia’, proporcionar algunas pistas para abordar este debate. Sí, algunas de sus conclusiones. descolocan un poco del lugar en el que creamos estar del árbol evolutivo.
El estudio se publica este mes de junio en la revista científica ‘Science’ y Colección el análisis más extenso y detallado hasta la fecha de los genes de 240 especies de mamíferos que, en su conjunto, representan más del 80% de las familias conocidas. Esto supone cuatro veces más que en los estudios más detallados realizados Hasta ahora, solo por este dato, el proyecto ha estado marcado por un Punto de Inflexión. Siguiendo la explicación del equipo de científicos que ha dirigido este trabajo, que incluye a investigadores españoles, el análisis de todos estos datos ha permitido identificarlos que zonas del genoma compartidas con otras especiesque han dado un aire evolutivo a los ‘sapiens’ y que, por el contrario, pueden suponer un hándicap para nosotros.
10% de genes en común
El análisis de este mapa genético gigante ha revelado, por ejemplo, que todos los mamíferos comparten como mínimo el 10% de nuestro genoma. Es decir, que humanos, perros, ratones, chimpancés y murciélagos Compartimos al menos una décima parte de nuestro código genético. Menos mal excepción. Esta similitud, según los expertos, permite observar más de 4.500 elementos que se conservan en el genoma del 98% de las especies estudiadas. Estas regiones del ADN que compartimos con otras especies son centrarse en la información genética con regularidad.
Para comprender la importancia de esta llamada, el investigador Arcadi Navarrouno de los expertos que participó en este estudio, explica lo siguiente: «Si una región se conserva porque tiene alguna utilidad y si desaparece porque o bien no añadían ninguna ventaja evolución o bien si entorno ha cambiado». intervienen en el desarrollo del embrión eh regulación de la ARN. Las más variables, en cambio, son las que regular la respuesta inmunitariaasí como el desarrollo de la piel, olfato y gusto.
Humanos, perros, ratones y murciélagos comparten al menos una décima parte de nuestro genoma
La encuesta, a la que asistieron más de 50 centros científicos de todo el mundo como el Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC-UPF), también correctamente identificado «rasgos excepcionales» en el genoma de algunos mamíferos como, por ejemplo, partes del ADN que otorgan a los animales cerebros extraordinariamente grandesun sentido superior del olfato o la capacidad de hibernar.» Todos estos give nos ayudan acVoy a entender mucho la evolución de las especies. como aspectos tan fundamentales como el origen de la constancia humana«, Apunta el estudio publicó este mes de junio en varios artículos de la revista ‘Science’.
Que nos hace unicos
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En términos generales, aunque ha descubierto otros estudios, más del 90% de los genes que poseemos los humanos también pueden cumplir con algunas especies. Lo que nos hace «únicos», por lo tanto, es algo que está escrito en menos del 10% de nuestro ADN. Se sabe que, entre estos, destacan los genes relacionados con tamanus y complejidad cerebral o algunos de los yocomplicado en la capacidad del lenguaje. También si han observado algunos «genes únicos» como, por ejemplo, algunas de las relaciones con la inmunidad, la respuesta a los extremos u otros procesos biológicos.
En todo este paquete genético que solo pertenece a nuestra especie también hay quienes, contra todo pronóstico, nos engañan. Este es el caso, por ejemplo, de aquellos a los que exponemos enfermedades tan comunes como el cancer o tan raras como las patologías genéticas consideradas como raras. La investigación publicada este verano, por ejemplo, identifica un serie de mutaciones que solo se encuentran en humanos y que probablemente puedes guardar un trozo de papel en el desarrollo de tumores cerebrales. «Esta información nos ayuda un Entender que las modificaciones genéticas se deben a cierta firmeza Sí qué estrategias podemos tomar para buscar una cura”, explican los expertos que lideraron este trabajo.
