Allá peligrosidad de los perros no debe determinarse por su carrera. Este axioma, defendido durante años por la mayoría de biológicos, etólogos, veterinarios y activistas por los derechos de los animales en generalsi viera ahora confirmado por un estudio genetico difundido para la revista científica estatal ‘Ciencia‘, publicación que difunde la información de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia). El análisis extra de estos datos determina que la raza, por sí sola, no ayuda en absoluto preceder al comportamiento del perro.
Leyes y prohibiciones
Hoy en día, la mayoría de las razas de la gente moderna se atribuyen temperamentos característicos asociado a su función ancestral. Como tal, se supone que la ascendencia racial de los perros predice el temperamento individual y el comportamiento de cada ejemplo. Esta inferencia se ha planteado, entre otros resultados, en una variedad de leyes específicas de la raza, que pueden incluir restricciones de seguridad o la prohibición total de tener cualquier raza de personas.
Lástima embargo, el científico kathleen morrill y su equipo usaron estudios de asociación del genoma completo para buscar variaciones genéticas comunes quien puede anticipar comportamientos específicos en un total de 2.155 perris de raza pura y mestiza. Y cotejó estos datos con casi 200 000 respuestas que dio a sus propietarios en 18 385 respuestas de Arca de Darwinuna base de datos de razas y comportamiento canino.
Ninguno específico de la carrera.
Se analizaron los datos de comportamiento según las razas, la información proporcionada por los dueños de los extraviados y los antecedentes genéticos de las varas según la raza a la que pertenecen.
Los resultados de estas pruebas, que incluyeron datos de 78 razas, identificaron 11 loci genéticos, los lugares donde se encuentra un gen específico en un cromosoma. fuertemente asociado con el comportamientosin embargo, ninguno de ellos era específico de la raza.
De tal post, tal destila
«Es algo evidente», apunta el Doctor Gaspar García, veterinario de Mundo Animal, «la peligrosidad depende del perro en sí, aunque sí es verdad que cada raza tiene sus características», añade. Como también es cierto que «de los padres [perrunos] agresividad sí pueden salir perros agresividad», matiza. Es decir, que «en parte, la agresividad sí se trasmite por los genes. Pero en ningún caso por la raza ‘para sí mismo'», explica.
Es claro que entre los comportamientos predichos con mayor fuerza por la genética se estableció docilidad de la pera y la capacidad de este para respondedor a las órdenes humanas.
Él piensa de la misma manera Cristina Gonzálezveterinario de Servicio de Etología Clínica de Hospital Clínico Veterinario de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), que explica que la agresividad es una «característica multifactorial, que se determina por diferentes motivos» y sí puede tener un componente importante derivado de la genética: «, asegura.
Mied y trauma
González deja claro que uno de los factores que hacen que un ser humano se comporte de forma agresiva “es la miel provocada, además, por hechos traumáticos, situaciones ‘normalizadas’ que el ser humano lleva a diario, como ejemplo de que no respeta su escansión o exposición a estímulos urbanos agresivos, como el ruido del tráfico en una tierra za”, dice.
La investigación publicada en ‘Science’ recogió las opiniones de García y González, y determinó que la raza solo explica el 9% de la variación en el comportamiento de cada individuo perturbado. Y más: par ciertas razones de comportamientola edad o el sexo del perro han sido más determinantes a la hora de predecir su comportamiento que la raza.
Rasgos hereditarios
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Por lo tanto, los investigadores no tienen la capacidad de encontrar comportamientos exclusivos de una raza concreta. “La mayoría de los comportamientos que consideramos característicos de determinadas razas modernas de mascotas probablemente debieron miles de años de evolución del lóbulo al canino rescatado, a la mascota domesticada y, finalmente, a las razas modernas”, asegura el autor. elinor karlson en un artículo relacionado. «Estos rasgos hereditarios son miles de años anteriores a nuestro concepto de las razas de perros modernis», concluye.
En resumen: los hallazgos del estudio científico desafían las disertaciones actuales sobre la vinculación de la idiosincrasia de los perros y la raza a la que pertenecen, conceptos utilizados erróneamente para explicar por qué algunas razas son más agresivo, obediente, dócil o lindo que otros.
