La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado el donanemab, comercializado como Kisunla, un nuevo fármaco de Eli Lilly para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en fase inicial. Se ha demostrado en estudios que Kisunla ralentiza ligeramente el deterioro cognitivo, aunque conlleva riesgos como inflamación y hemorragia cerebral.

Kisunla se administra mensualmente y, a diferencia de otros tratamientos, los pacientes pueden dejar de tomarlo una vez que se elimina la proteína amiloide del cerebro. Esto podría reducir los costos y los riesgos de efectos secundarios. En un ensayo clínico, el 69% de los pacientes interrumpieron el tratamiento en un plazo de 18 meses, con una reducción continua del deterioro cognitivo.

El precio de lista de Kisunla será de 32.000 dólares anuales. Si bien algunos expertos son escépticos sobre su impacto significativo, otros creen que puede ofrecer beneficios modestos para la vida diaria de los pacientes.

En un estudio de 1.736 pacientes, el donanemab ralentizó el deterioro cognitivo entre 4,5 y 7,5 meses a lo largo de 18 meses. Sin embargo, entre el 1% y el 4% de los pacientes experimentaron hinchazón o hemorragia cerebral, y en aproximadamente el 2% de los casos se produjeron casos graves y tres pacientes fallecieron.

Kisunla y fármacos similares representan avances iniciales en el tratamiento del Alzheimer, aunque su impacto clínico todavía es tema de debate.