La confianza de los ciudadanos israelíes en su gobierno se sitúa en el nivel más bajo de los últimos 20 años, según se indica en una encuesta publicada este lunes.

Tras la guerra en Gaza desencadenada a partir del ataque terrorista perpetrado el pasado día 7 por el grupo islamista palestino Hamás contra territorio de Israel y en el que murieron 1.400 personas y 222 fueron secuestradas, tan solo un 20,5 por ciento de los encuestados indica que sigue confiando en el gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para gestionar la actual crisis.

Según el sondeo, elaborado por el Instituto de la Democracia de Israel, sólo el 20,5 por ciento de los israelíes judíos y el 7,5 por ciento de los israelíes árabes encuestados han expresado su confianza en el Ejecutivo liderado por Netanyahu y considerado el más derechista de la historia de Israel.

En junio, estas poblaciones expresaron un apoyo del 28 por ciento y un 18 por ciento, respectivamente.

Con respecto a la posibilidad de que el Gobierno israelí negocie con Hamás para conseguir la liberación de los rehenes, un 17,5 por ciento de los encuestados considera que se debe negociar ya, aunque suponga detener los combates; un 32 por ciento sostiene que se debe negociar incluso si se está combatiendo, frente a un 14 por ciento que considera que sólo se puede negociar al término de la guerra y un 23,5 por ciento que opina que no se debe negociar en ningún caso.

Por otra parte, la encuesta muestra la confusión y la división existente en la sociedad israelí con respecto a si el Gobierno tiene un plan de acción claro para las siguientes fases de la guerra.

En este sentido, apenas un 8 por ciento de los encuestados expresó su total seguridad en que el gobierno dispone de un plan de acción concreto; un 35 por ciento que manifiesta que cree que existe un plan, un 15 por ciento sostiene que no existe dicho plan y un 32 por ciento tiene dudas sobre su existencia.

Por otra parte, el diario israelí Yedioth Ahronoth informó este lunes de que tres miembros del gabinete de Netanyahu cuyos nombres no se han facilitado están considerando renunciar, en respuesta a la incapacidad del gobierno y del sistema de seguridad para impedir lo ocurrido el 7 de octubre y gestionar sus consecuencias.

EFE